
La fama de las plantas medicinales de México ha trascendido a varios
países de América y Europa, siendo nuestra zarzaparrilla, raíz de Jalapa y de múltiples
Dioscoreas mexicanas quienes han tenido su carta de presentación cada una en su
tiempo, ocupando la atención del mundo científico.
Dentro de esta pirámide de realidades y conocimientos, a través de
la tradición oral y escrita, nace Therese
D´Ilor, cobijada por las bondades de nuestras plantas
medicinales, integrando la cosmovisión de las culturas prehispánicas y el
lenguaje de la botánica, química, farmacología y medicina.
De lo anterior, se desprende que el tesoro terapéutico heredado de
nuestros antepasados, tenemos mucho que rescatar aún. Therese D´Ilor cada día
aumenta sus conocimientos para beneficio de la salud haciendo de ellos una
realidad que se plasma en una amplia gama de productos cosméticos y nutracéuticos.